Desde Arintass les explicamos las diferencias entre recibo y factura y qué tipo de documento es necesario en cada caso:

Recibo

Un recibo no es más que un justificante de pago y que no tiene más valor que el informativo. Un ejemplo de recibo sería el típico ticket que te dan con la compra del supermercado o tras repostar en la gasolinera.


Un recibo normal contiene una fecha y un desglose más o menos pormenorizado de lo que has pagado, pero carece de información básica para tu contabilidad como los datos fiscales del comprador y el vendedor o el desglose de los impuestos relacionados.

Factura ordinaria

Sin embargo, todos esos datos sí deben aparecer reflejados en una factura ordinaria. En España, una factura ordinaria debe incluir:

  • NIF o CIF y datos fiscales del comprador
  • NIF o CIF y datos fiscales del vendedor
  • Número de factura correlativo
  • Fecha de expedición
  • Desglose de los conceptos facturados
  • Base imponible
  • Tipos e importes de IVA e IRPF que se aplican en cada operación
  • Total a pagar
  • Método de pago.

Factura simplificada

A principios del año 2013 entró en vigor en España un nuevo reglamento de facturación. Dicha norma introdujo el concepto de factura simplificada.

Una factura simplificada contiene los mismos datos que una factura ordinaria, exceptuando los datos fiscales del destinatario. Por tanto, no es necesario especificar el nombre, domicilio y NIF del cliente.

Puede emitirse una factura simplificada en los siguientes casos:

  • Cuando el importe de la factura sea inferior a los 400 € (IVA incluido) y el comprador es residente en España
  • Cuando se trate de una factura rectificativa
  • Cuando el importe sea inferior a 3.000 euros, IVA incluido, y documente alguna de las siguientes operaciones:
    • Ventas al por menor
    • Ventas o servicios a domicilio del consumidor
    • Servicios prestados por estudios fotográficos
    • Servicios de hostelería y restauración
    • Servicios de tintorería y lavandería
    • Servicios de ambulancia
    • Transportes de personas y sus equipajes
    • Servicios de hostelería y restauración
    • Servicios prestados por salas de baile y discotecas
    • Servicios de peluquería y salones de belleza
    • Utilización de instalaciones deportivas
    • Aparcamiento y estacionamiento de vehículos
    • Alquiler de películas
    • Utilización de autopistas de viaje.

Como se ha explicado en este breve texto, un simple ticket o recibo no es válido como justificante contable ni para deducirse el IVA. Por lo tanto, tanto si eres cliente como proveedor, recuerda exigir siempre factura, ya sea ordinaria o simplificada, cuando realices cualquier operación.

Si necesita información adicional o asesoramiento especializado a la hora de facturar las operaciones de su negocio, tiene dudas acerca de las facturas recibidas o, simplemente, quiere despreocuparse del tema y le gustaría que lleváramos toda su contabilidad por usted, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

En Arintass contamos con un equipo altamente cualificado en diversos ámbitos del asesoramiento jurídico, contable y fiscal y estaremos encantados de ayudarle.

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