¡Novedades importantes! Aunque la medida para reducir la jornada laboral a 37,5 horas ha sido rechazada por el Gobierno, sí que siguen su proceso otras normativas inicialmente vinculadas a ella.
El 6 de mayo de 2025, se aprobó el proyecto de ley que reducía la jornada laboral semanal de 40 a 37,5 horas sin merma salarial. Esta medida impactaba tanto al sector público como al privado y suponía un cambio estructural en la organización del trabajo en España.
1. ¿Qué implicaba la reducción?
- Los empleados que actualmente trabajaban 40 horas habrían visto reducida su jornada media hora diaria, de lunes a viernes, sin reducción salarial ni pérdida de derechos adquiridos
- La medida era obligatoria para todas las empresas, salvo excepciones contempladas en convenios o normativas específicas
- Para contratos a tiempo parcial con jornada superior a 37,5 horas, esta cifra se habría considerado jornada completa, con un correspondiente aumento proporcional en la base salarial.
2. Flexibilidad y negociación colectiva
Las empresas podían organizar los horarios mediante acuerdos con representantes sindicales, siempre respetando los nuevos límites legales. Esto facilitaba la implementación de jornadas intensivas, turnos rotativos o modelos híbridos adaptados a cada contexto.
3. Adaptación tecnológica y organizativa
Para cumplir la nueva jornada, muchas empresas habrían tenido que revisar procesos, fomentar la digitalización y formación, y apostar por la automatización para mantener la productividad con menos horas.
4. Registro horario y desconexión digital
Aunque el registro horario obligatorio y la digitalización del fichaje son tratados con más detalle en el otro artículo sobre el registro de jornada, es importante recordar que:
- La reducción de jornada venía acompañada del refuerzo del registro digital del tiempo trabajado, para asegurar el cumplimiento efectivo del límite horario y evitar fraudes
- Además, se reforzaba el derecho a la desconexión digital, protegiendo a los empleados frente a comunicaciones fuera del horario laboral, algo especialmente relevante en entornos de teletrabajo o modelos híbridos.
Estas dos obligaciones se mantienen vigentes.
5. Sanciones por incumplimiento
El incumplimiento de la nueva jornada o la ausencia de registro horario digital homologado podía conllevar sanciones económicas de hasta 10.000 euros por trabajador afectado, lo que implicaba un fuerte incentivo para que las empresas cumplieran con la normativa.
